Con una población que supera los 70.000 habitantes, aeropuerto, universidad y el puerto más activo de la zona, Tromsø es, sin duda alguna, la capital del Ártico noruego. También es el primer lugar que conocí al norte del círculo polar ártico, por lo que es una ciudad a la que tengo especial cariño. Regresé por cuarta vez a sus calles, de nuevo a bordo de un barco, en el invierno de 2020. El plan para la breve escala del Kong Harald, de apenas cuatro horas y cuarto de duración, era muy simple. Pretendía dar un tranquilo paseo hasta el lago Prestvannet. Un lugar que no conocía y me había recomendado Salvatore durante nuestra caminata hasta el Preikestolen. Pero no pudo ser. Llegué a Tromsø en medio de una nevada, que trastocó completamente mis planes.

Llegando a Tromsø

Llegando a Tromsø.

Según el Kong Harald se acercaba a los muelles de Prosneset, lo primero que me llamó la atención fue que su flamante terminal marítima, cuyas obras había visto durante mi anterior viaje en el Finnmarken, finalmente estaba terminada. Además de Hurtigruten y barcos de crucero de reducidas dimensiones, también presta servicio a varias lineas regionales de fast-ferry. Los cruceros de mayor tamaño, que no pueden pasar bajo el Tromsøbrua, seguirán utilizando los desolados muelles de Breivika.

Quitanieves en calle Fredrik Langes

Quitanieves en calle Fredrik Langes.

Cuando bajé del barco, nevaba con cierta intensidad. Aunque, con apenas un grado bajo cero, el día era agradable en comparación con los siete grados negativos y la intensa nevada con los que me había despedido de Finnsnes. Pero, hacia el norte, el cielo estaba completamente gris. Tanto, que apenas podía distinguir la silueta del Tromsøbrua. Lo más prudente sería aprovechar la tarde para recorrer el Museo Polar de Tromsø, mi eterno plan B en la ciudad.

El Museo Polar de Tromsø.

El Museo Polar de Tromsø nació en 1978 con el objetivo de difundir e investigar la relación de la ciudad con las tierras árticas. Sus salas, repartidas entre dos plantas, nos permiten conocer la evolución y particularidades de la caza en tierras polares, así como la larga relación entre Tromsø y la exploración de las remotas regiones del Ártico y la Antártida.

Skippergata

Skippergata.

Terminada la visita, todavía disponía de casi dos horas antes de zarpar. Además, había dejado de nevar. Pero comenzaba el atardecer y el día podía empeorar nuevamente en cualquier momento. Decidí aprovechar el rato que me quedaba dando un tranquilo paseo por la ciudad, sin alejarme en exceso del puerto. Cubierta por un gran manto blanco e iluminada por la tenue luz de un largo atardecer ártico, Tromsø estaba más hermosa que nunca.

Nuestra Señora de Tromsø

Nuestra Señora de Tromsø.

Deambulando por las nevadas calles, acabé pasando frente a Nuestra Señora de Tromsø, un pequeño templo del que se podría decir que es la catedral católica más septentrional del mundo, ya que es la sede del obispo de la ciudad. El edificio de madera, en estilo neogótico, fue levantado el año 1861. Probé a abrir su puerta, pese a que no formaba parte de mis planes, pero la encontré cerrada.

Biblioteca Pública de Tromsø

Biblioteca Pública de Tromsø.

Mi auténtico objetivo era un edificio que siempre me había llamado la atención, pero en el que nunca había tenido ocasión de entrar: la Biblioteca Pública de Tromsø. Pese a ser inaugurada en 2005, su vanguardista estructura tiene una historia más dilatada. Cuando se tomó la decisión de instalar una biblioteca en la ubicación del antiguo Fokus Cinema, se optó por mantener la cubierta del cine, de 1969, inspirada en las estructuras del arquitecto madrileño Félix Candela. Se aprovecharon los grandes vanos para crear un espacio abierto al exterior, en el que la luz pudiera penetrar sin impedimentos.

Interior de la biblioteca de Tromsø

Interior de la biblioteca de Tromsø.

Su llamativo diseño también es un símbolo, una declaración de intenciones sobre el papel de la biblioteca en la sociedad. Lejos de ser un lugar cerrado, una especie de templo elitista del saber al que solo los iniciados pueden acceder, la entrada a la biblioteca de Tromsø es totalmente libre, al igual que es posible leer cualquiera de sus libros o utilizar sus ordenadores sin ningún tramite previo. Más que una biblioteca, es una plaza pública, rodeada de cultura y conocimiento, en el que lo mismo se pueden ver estudiantes consultando sesudos libros de referencia, que niños adentrándose en los placeres de la lectura con un cuento infantil. Un lugar envidiable, pensado para que el ciudadano se acerque a la cultura de forma natural, sin fricciones o impedimentos, y pueda hacerla parte de su vida.

Catedral luterana de Tromsø

Catedral luterana de Tromsø.

Acabé entreteniéndome en la biblioteca más de lo previsto. Al salir, emprendí el regreso al barco, pero todavía tuve tiempo para la tercera y última visita del día: la catedral luterana de Tromsø. Al igual que su equivalente católico, el templo de madera fue levantado en 1861, en el mismo estilo neogótico. La primera iglesia en el lugar fue construida en 1252 bajo los auspicios del rey Haakon IV. En aquella época, Tromsø era uno de los lugares más remotos de la civilización europea occidental, en el límite norte del cristianismo, por lo que fue bautizada como Santa María junto a los Paganos. La historia de aquel templo se pierde entre las brumas del norte hasta que, en 1711, se construye una nueva iglesia en el lugar. Ese templo, sería a su vez reemplazado en 1803 por un nuevo edificio, que fue desmontado y trasladado pieza a pieza cuando se decidió levantar la actual catedral. Tras varias vicisitudes, desde 1974 es la iglesia de Elverhøy, un barrio al suroeste de Tromsø.

Altar de la catedral

Altar de la catedral.

Esta vez tuve más suerte y la catedral resultó estar abierta. Su cálido interior de madera contrastaba con el frío que, según avanzaba el atardecer, iba adueñándose de las calles de Tromsø. Más allá de su arquitectura de madera, el aspecto más destacable de la catedral son sus dos órganos. El que se puede ver al frente, junto al altar, es el más moderno, habiendo sido construido en Alemania en 2017. Por contra, el que hay en la galería, sobre la entrada, es de 1863. Es el mayor órgano construido por Claus Jensen, un afamado organista danés del siglo XIX. Tras ser restaurado en 2014, puede interconectarse con el órgano más moderno, aunque para algunos puristas la restauración ha alterado en exceso las características originales del instrumento.

Crepúsculo en Tromsdalen

Crepúsculo en Tromsdalen.

La escasa distancia entre la catedral y la terminal de Prosneset me permitió dar un último rodeo por los muelles del antiguo puerto interior de Tromsø, actualmente convertido en lugar de amarre de embarcaciones deportivas y barcos turísticos. El día había mejorado notablemente, despareciendo todo rastro de la niebla que me había recibido. Al otro lado del Tromsøysundet podía ver con toda claridad Tromsdalen y su famosa iglesia, popularmente conocida como la «Catedral del Ártico«, quizá el lugar más visitado de Tromsø.

Lo que, inevitablemente, me empujó a reflexionar sobre los manidos clichés turísticos. La supuesta «Catedral del Ártico«, no es más que un templo parroquial de un barrio en la periferia de Tromsø. La auténtica catedral luterana, en el centro de la ciudad, tampoco es la catedral más septentrional del mundo, como algunos afirman. El título le correspondería a la pequeña y generalmente ignorada Nuestra Señora de Tromsø, situada unos cuantos metros más al norte. En cualquier caso, si tuviera que elegir entre las catedrales que pude ver en Tromsø aquella tarde de invierno, sin duda alguna me quedaría con el espléndido templo del saber ubicado en el número 94 de Grønnegata.

Tromsø y sus catedrales

Tromsø y sus catedrales.

Para ampliar la información:

El blog de Jesús Tramullas tiene una entrada breve pero interesante sobre la biblioteca: https://tramullas.com/biblioteca-publica-de-tromso-noruega/.

Algo más elaborado el post en Trabalibros: https://trabalibros.com/librerias/biblioteca-tromso-noruega.

Quien busque información sobre las catedrales luterana y católica, puede consultar una breve reseña en https://conocien.do/tromso/que-visitamos/catedral-de-tromso y https://conocien.do/tromso/que-visitamos/catedral-de-nuestra-senora-de-tromso.

En Profundidad de Campo hay una entrada con buenas fotos de la iglesia de Tromsdalen: https://profundidad.net/blog/catedral-del-artico-tromso.

En inglés, la web librarybuildings tiene una entrada sobre la biblioteca: https://librarybuildings.info/norway/public-library-and-archive-city-tromso.

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