Las extrañas formaciones volcánicas de Klasar se elevan sobre las tranquilas aguas del Mývatn, justo frente a la península de Höfði. De hecho, los dos miradores más interesantes de Höfði son precisamente los que dan sobre Klasar. Un estrecho y somero brazo del lago, que en algunos puntos no llega ni a los 20 metros de anchura, separa ambos lugares.

Vista hacia el sur de Hofði

Vista desde Hofði hacia el sur.

Habíamos podido contemplar las rocas de Klasar durante nuestra visita a Höfði, apenas un año atrás. En aquella ocasión, nos había intrigado un camino que se entreveía avanzando por la orilla contraria. No habíamos tenido tiempo de recorrerlo, pero lo recordé al decidir reorganizar la quinta jornada de nuestro viaje por Islandia de 2021. Ya que nos íbamos a acercar hasta el Mývatn, podía ser una buena ocasión para investigarlo. Sobre todo después de visitar Dimmuborgir, pues la formación de Klasar probablemente se produjo durante la misma erupción y de forma similar. Aunque en este caso el resultado sea mucho menos espectacular, que algunos de los pilares de lava se levanten directamente desde las aguas poco profundas del Mývatn crea un entorno de una extraña belleza.

Lago Mývatn desde el aparcamiento

Lago Mývatn desde el aparcamiento.

El acceso a Klasar se hace por la carretera 8829, una pista de tierra que va a morir en la cercana granja de Kálfaströnd (o Kálfastrandarvogar, en Islandia abundan los lugares con topónimos ambiguos). Unos 200 metros después del desvío hay un pequeño aparcamiento, que en los mapas de Google viene indicado como Höfði sud. La pista continúa, pero hay un cartel que prohibe continuar con vehículos. Recuerda que estás en terreno privado. Ignorar las indicaciones del propietario puede acabar provocando que éste prohiba el acceso a sus tierras. En cualquier caso, tampoco tiene sentido seguir con el coche. Apenas 70 metros separan el aparcamiento del comienzo de la senda que conduce hasta Klasar.

Senda hacia Klasar

Senda hacia Klasar.

Llegamos al aparcamiento cerca del mediodía, en una jornada con un tiempo espléndido. El cielo estaba casi completamente despejado y, lo más importante, el viento era inexistente. Algo realmente raro en Islandia. Emprendimos el camino sin la menor dilación. La senda, que se desviaba hacia el norte unos metros más allá del aparcamiento, era bastante cómoda. Avanzaba, sin apenas desniveles, por un paisaje que, pese a estar a mediados de agosto, comenzaba a mostrar los primeros indicios del fin del breve verano islandés. A pesar de que la recorrimos sin prisa, disfrutando del espléndido día, en apenas quince minutos estábamos junto a los pilares de lava, frente a uno de los miradores de Höfði.

Extremo norte de Klasar

Extremo norte de Klasar.

Desde allí, la senda principal giraba hacia el oeste, haciendo un recorrido circular que regresa al aparcamiento por el lado oeste de la península. Nosotros preferimos seguir hacia el norte, ahora por un estrecho sendero, apenas reconocible entre la hierba. La vereda se adentra hasta un grupo de columnas lávicas que se levanta frente a otro de los miradores de Höfði. Como siempre en Islandia, ten en cuenta que estás recorriendo una naturaleza extremadamente frágil. Por muy tentador que pueda ser, nunca salgas de los caminos marcados.

Mosquitos en Klasar

Mosquitos en Klasar.

A pesar de que habíamos salido del coche en mangas de camisa, acabamos pasando calor. Al igual que en Dimmuborgir, el sol brillaba con una fuerza asombrosa, que nunca había visto en Islandia. Afortunadamente, ahora estaba más alto sobre el horizonte y no era un inconveniente a la hora de hacer fotos. El problema eran los mosquitos. Haciendo honor al nombre del lago (Mývatn se traduciría por Lago de los Mosquitos) y aprovechando las inusuales condiciones atmosféricas, las nubes de mosquitos cubrían buena parte del cielo. Como siempre en Islandia, el problema no son las picaduras. La auténtica molestia es su tendencia a terminar en los sitios más insospechados. La lente de la cámara, tus orejas o tus ojos. Por no hablar de los que acabarán metiéndose en tu boca, a poco que la abras.

Arco natural en Kálfaströnd

Arco natural en Kálfaströnd.

Regresamos por el mismo camino, esta vez más pendientes a las formaciones de roca del interior de la península que a las columnas que se elevaban desde el lago. Ambos parecían una versión en miniatura de los que habíamos recorrido en la cercana Dimmuborgir. Cuarenta minutos después de descender del coche, estábamos de vuelta en el aparcamiento. Un paseo breve, pero muy agradable. A pesar de los mosquitos.

Pero no habíamos terminado la visita. Según regresábamos hacia el coche, decidí probar el dron. No había vuelto a volarlo desde el accidente en Eldgjá, un par de días atrás. Las condiciones eran óptimas y estábamos prácticamente solos en el lugar. Tras un primer intento fallido, recordé el problema que había tenido la pasada primavera en Geldingadalir. Tanto la causa del mal funcionamiento como su solución resultaron ser similares. Una vez logré limpiar de arenilla el estabilizador de la cámara, el segundo vuelo fue todo un éxito. Tras completarlo, seguimos nuestro camino hacia Siglufjörður, en el norte de la península de Tröllaskagi.

Höfði desde Klasar

Höfði desde Klasar.

Klasar no es rival para Höfði, que ofrece mejores vistas sobre sus extrañas formaciones. Tampoco para el impresionante Dimmuborgir, con sus enormes dimensiones. Una vez más, se cumple aquí la «maldición» de Islandia. Un lugar que, en otras partes del mundo, sería una visita popular, palidece en comparación con las maravillas que hay en sus inmediaciones. Lo cual tiene su punto positivo, al aportar una dosis de tranquilidad en una región de Islandia que, en un verano normal, tiende a la masificación.

Para ampliar la información:

No he logrado encontrar ninguna entrada en español, más allá de alguna referencia en artículos genéricos sobre la zona del Mývatn.

Tampoco es que haya mucho más en inglés.

La web de turismo del Mývatn tiene una brevísima entrada sobre el lugar: https://www.visitmyvatn.is/en/see-and-do/hiking-routes/kalfastrandarland-area-and-hofdi.

Guide to Iceland tiene un artículo genérico del Mývatn, con una sección interesante sobre Klasar: https://guidetoiceland.is/connect-with-locals/regina/the-amazing-myvatn-area—part-i.