Vestrahorn, el Cuerno del Oeste, forma uno de los escenarios más dramáticos de Islandia. Con sus 454 metros de altura elevándose directamente desde una espectacular playa de arena negra, sus laderas de gabro, un material muy poco habitual en la isla, dan a la cadena de montañas su característico aspecto. Junto con la playa de Stokksnes y la laguna que se extiende entre ambas, compone uno de los lugares preferidos por los fotógrafos de paisaje de Islandia.

Vestrahorn bajo las nubes

Vestrahorn bajo las nubes.

Regresaba a Vestrahorn casi dieciocho meses después de mi primera visita, en el invierno de 2019. En aquella ocasión, salí del lugar con sensaciones contradictorias. Vestrahorn me había parecido una ubicación impresionante, pero llegué a sus inmediaciones en una mañana con una luz bastante anodina. Más aún en comparación con el hermoso amanecer que había disfrutado unas horas atrás, entre Hamarsfjörđur y la playa de Lækjavik. ¿Tendría más suerte en mi segunda visita, llegando nuevamente desde el este de la isla? Según avanzábamos costeando por la Ring Road, la mañana prometía. Pero, una vez más, nuestra suerte comenzó a cambiar en las inmediaciones de Lækjavik. Para cuando quisimos llegar a Eystrahorn, el Cuerno del Este, la espectacular capa de nubes se había vuelto tan monótona como sosa, aunque seguía siendo lo suficientemente espesa como para ocultar completamente las cimas de las montañas.

Paseando por Stokksnes

Paseando por Stokksnes.

La parte positiva del día era que apenas hacía viento, no llovía y estábamos virtualmente solos en el impresionante lugar. Tras tomar un tentempié y pagar la entrada a Vestrahorn en el Viking Café, aparcamos cerca de la laguna y comenzamos nuestro recorrido paseando por la playa de Stokksnes. Pese a no cubrir mis expectativas, quizá excesivas, el paseo fue espléndido. La negra arena se extendía hasta los pies del Kambhorn, cuya cima permanecía oculta entre las nubes. No sería la mejor mañana para hacer fotos, pero al menos disfrutamos del entorno mucho más que en mi anterior visita.

Aves en Stokksnes

Aves en Stokksnes.

Stokksnes era un lugar diferente al espacio virtualmente inerte que había conocido en invierno. Las hierbas resecas habían renacido, dando un toque de verdor y vida al entorno. Vida que también se reflejaba en una mayor presencia de pájaros. Aunque no sea uno de los lugares más destacados de Islandia para el avistamiento de aves, pudimos ver unas cuantas mientras esperábamos infructuosamente que levantaran las nubes, como lo que parecía ser una pareja de escolopácidos volando a ras del agua.

Replica de aldea vikinga

Replica de aldea vikinga.

Aunque no estaba en el plan inicial, decidimos hacer tiempo visitando el «poblado vikingo» que se encuentra entre la laguna y Vestrahorn. Fue construido en 2010 para grabar una serie de televisión, que acabó cancelándose por falta de financiación. Estuvo a punto de renacer con un nuevo proyecto, que debía haber dirigido el islandés Baltasar Kormákur, pero de momento sigue esperando, deshaciéndose lentamente.

Réplica de casa vikinga

Réplica de casa vikinga.

Pese a que el conjunto tenga una dudosa fidelidad histórica, el lugar no dejaba de tener su interés. Tanto el emplazamiento como el aspecto visual de los edificios fueron elegidos cuidadosamente, creando una escenografía estéticamente agradable. A pesar del evidente deterioro de lo que debió ser una «roca» de material sintético, la mayor parte de las construcciones de madera siguen soportado el paso del tiempo. Incluso se podría decir que el abandono y consecuente deterioro de las estructuras dan a éstas un aspecto más real. Pero el entorno puede ser peligroso, pues nadie se preocupa de su mantenimiento. Aunque sea posible visitar el interior de alguno de los edificios, no es muy recomendable. Sus frágiles estructuras pueden colapsar en cualquier momento. Además, en su mayor parte no son más que cáscaras huecas.

Laguna de Vestrahorn

Laguna de Vestrahorn.

Pasaba el tiempo y las nubes no levantaban. En el mejor de los casos, la luz del mediodía, plana y anodina, no iba a cambiar hasta bien entrada la larga tarde de verano. Además, antes de llegar al hotel en Hnappavellir, teníamos por delante una visita a Jökulsárlón, otro de los lugares más espectaculares y fotogénicos de la costa sur de Islandia. No tenía sentido seguir en Vestrahorn. Mi segundo fracaso en uno de los lugares emblemáticos de la isla fue tan solo culpa mía. Había vuelto a planificar mal la hora de llegada, fiándolo todo a la suerte de acertar con un día favorable. Lección aprendida para el próximo intento.

Para ampliar la información:

Mi anterior visita, en invierno, está en https://www.depuertoenpuerto.com/wordpress/vestrahorn/.

La web Traveler tiene un largo artículo sobre Stokksnes: https://www.traveler.es/naturaleza/articulos/stokksnes-playa-islandia-como-llegar/15091.

Muy inspiradora la entrada del blog de Rodrigo Núñez Buj: https://www.rodrigonunezbuj.com/islandia/stokksnes/.

En inglés, en la web Guide to Iceland hay un interesante artículo del fotógrafo danés Mads Peter Iversen: https://guidetoiceland.is/connect-with-locals/5176/vestrahorn-stokksnes-as-a-landscape-photography-destination

También merece la pena visitar la página Iceland Photo Tourshttps://iceland-photo-tours.com/articles/photography-tutorials/tips-for-photographing-vestrahorn-mountain-in-stokksnes-iceland.

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